El SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) y el INV son los dos organismos que más te van a visitar si tenés una bodega o viñedo en Argentina. Mientras el INV controla la elaboración y el producto final, el SENASA se enfoca en la sanidad vegetal del viñedo y en el uso correcto de agroquímicos. Acá te explicamos qué controlan, qué documentación te van a pedir y cómo evitar problemas antes de que lleguen.
Qué controla el SENASA en un viñedo
El SENASA tiene jurisdicción sobre todo lo que pasa antes de que la uva entre a la bodega: el viñedo como establecimiento productivo. Sus controles principales son:
1. Uso de productos fitosanitarios
El SENASA lleva registro de todos los agroquímicos autorizados para vid. Cuando te hacen una inspección, van a pedir el cuaderno o registro de aplicaciones fitosanitarias con:
- Nombre comercial y principio activo del producto
- Dosis aplicada (cc o gramos por litro o hectárea)
- Fecha de aplicación
- Plaga o enfermedad objetivo
- Operador que realizó la aplicación
- Período de carencia respetado antes de cosecha
Si aplicaste un producto no autorizado para vid o no respetaste el período de carencia, la consecuencia puede ser la suspensión del lote para comercialización.
2. Productos restringidos y prohibidos
Hay agroquímicos autorizados para otros cultivos pero prohibidos en vid. Consultá el SENASA el listado actualizado antes de cada temporada porque cambia. Algunos que históricamente generaron problemas: ciertas formulaciones de endosulfán, dicofol y algunos fungicidas con residuos que superan los LMR (Límites Máximos de Residuos) de la Unión Europea.
3. Material vegetal — plantaciones nuevas
Si estás plantando viñedos nuevos o haciendo injertos, el material tiene que tener certificación de origen libre de virus. El SENASA exige que provenga de viveros inscriptos en el Registro de Viveros y que cuente con pasaporte fitosanitario.
4. Plagas cuarentenarias
El SENASA monitorea permanentemente la presencia de plagas cuarentenarias en vides: Flavescencia Dorada (todavía no presente en Argentina pero bajo vigilancia activa), Lobesia botrana (polilla de la vid, presente y bajo control oficial) y filoxera. Si detectás síntomas atípicos en tu viñedo, la obligación es notificar al SENASA.
Qué documentación tenés que tener lista
Cuando llegue una inspección SENASA al viñedo, necesitás tener a mano:
| Documento | Dónde conseguirlo |
|---|---|
| Inscripción en SENASA como productor primario | SENASA web o delegación provincial |
| Registro de aplicaciones fitosanitarias (cuaderno de campo) | Tu registro propio (digital o papel) |
| Facturas de compra de agroquímicos | Tu archivo contable |
| Certificados de material vegetal (si plantaste recientemente) | Del vivero proveedor |
| Mapa del establecimiento con parcelas identificadas | Tu documentación catastral |
El cuaderno de campo: el documento más importante
El cuaderno de campo (o registro de aplicaciones) es el equivalente del cuaderno de elaboración, pero para el viñedo. Sin él, una inspección SENASA puede derivar en:
- Muestras de uva para análisis de residuos (con costo a tu cargo)
- Suspensión preventiva del lote hasta tener resultados
- En casos graves, decomiso del producto
La buena noticia: con un sistema digital podés tener este registro siempre actualizado, accesible desde el celular y con alertas de período de carencia automáticas.
Errores más comunes en inspecciones SENASA
- No registrar la dosis exacta aplicada. "Apliqué fungicida" no alcanza. El SENASA necesita producto, dosis y fecha.
- No respetar el período de carencia. Si cosechás antes de que pase el tiempo mínimo post-aplicación, el lote puede quedar contaminado.
- Comprar agroquímicos sin factura. Todo producto tiene que tener trazabilidad de compra.
- No tener mapeadas las parcelas. Si no podés identificar de qué parcela vino cada lote de uva, la trazabilidad se rompe.
Cepaos incluye registro fitosanitario integrado
En Cepaos podés registrar cada aplicación en el viñedo, configurar alertas de período de carencia y generar el historial completo de un lote desde la parcela hasta la botella. Todo en el mismo sistema que usás para el cuaderno de elaboración y la trazabilidad DOC.
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