Si elaboras vino en España, SILICIE (Suministro Inmediato de Libros Contables de Impuestos Especiales) ya forma parte de tu rutina, lo quieras o no. Es el sistema telemático de la Agencia Tributaria española que controla en tiempo real los movimientos de productos sujetos a impuestos especiales, incluido el vino. Desde su implantación progresiva, comunicar tus operaciones de forma electrónica dejó de ser opcional.
La buena noticia: bien organizado, SILICIE no es una carga, es la consecuencia natural de llevar tu bodega ordenada. La mala: si el dato sale mal de la nave, sale mal de la declaración.
Qué es SILICIE y a quién afecta
SILICIE sustituye los libros contables físicos por un registro electrónico que se comunica directamente a la AEAT. Afecta a todos los operadores autorizados como depósitos fiscales, es decir, a la mayoría de las bodegas que elaboran, almacenan o comercializan vino. Si tienes depósito fiscal, das por hecho que estas dentro.
El sistema te exige comunicar tres cosas, y conviene tenerlas claras desde el principio:
Asientos contables. Cada movimiento de producto (entrada, salida, merma, transformación) se registra con detalle de fecha, tipo de operación, volumen, grado alcohólico y producto. Nada de "lo apunto luego": cada operación tiene su asiento.
Existencias. El saldo de cada producto, en cada momento, debe ser coherente con los movimientos declarados. Si los asientos cuadran, las existencias cuadran solas.
Documentos de acompañamiento. El e-DA (documento administrativo electrónico) ampara la circulación en régimen suspensivo (interna e intracomunitaria) a través del sistema EMCS.
El libro registro de bodega: la base de todo
Independientemente de SILICIE, toda bodega española debe mantener un libro registro. Y aquí esta la clave que muchas bodegas pasan por alto: ese libro es la fuente de la que bebe la comunicación telemática. Si el libro está desordenado, la comunicación a la AEAT lo estará también.
Tu libro registro debe recoger:
- Entradas de uva con procedencia (parcela, DO si corresponde)
- Elaboraciones: prensado, fermentación, trasiegos, coupage
- Salidas: embotellado, ventas a granel, expediciones
- Mermas y perdidas naturales
- Stock actualizado por tipo de producto
Antes de mirar a SILICIE, mira tu libro registro. La comunicación telemática no arregla un libro mal llevado, solo lo expone.
Cuatro errores que cuestan caro
Casi todas las incidencias con SILICIE se reducen a los mismos cuatro fallos. Si los tienes controlados, vas sobrado.
Retrasos en la comunicación
El plazo depende de cómo llevas la contabilidad, y lo fija la Orden HAC/998/2019:
- Contabilidad en la sede electrónica de la AEAT: cada asiento se suministra dentro de las veinticuatro horas hábiles siguientes al movimiento (art. 5.1).
- Contabilidad en tu propio sistema informático: registras el movimiento en ese mismo plazo y lo suministras en cinco días hábiles (art. 6.3).
- Elaboradores de vino, mientras el tipo del impuesto sea cero (hoy lo es: Ley 38/1992, art. 30): el suministro del art. 6.3 vence el último día hábil del mes siguiente al movimiento. Si elaboras hasta 100.000 litros al año, son dos cortes: el último día hábil de diciembre (por lo de agosto a noviembre) y el último día hábil de agosto (por lo de diciembre a julio). En la sede, las operaciones de elaboración y las entradas de materia prima de un mes pueden ir en un único asiento mensual (disposición adicional primera).
Saltarse el plazo que te corresponde genera discrepancias que luego cuesta mucho más justificar que registrar a tiempo.
Clasificación incorrecta de productos
Vino tranquilo, espumoso, mosto, vinagre: cada producto tiene un código de epígrafe diferente. Una clasificación errónea no se queda en el asiento, arrastra errores por toda la cadena hasta las existencias.
Mermas no declaradas
Las pérdidas por evaporación, trasiegos y manipulación deben declararse. Ignorarlas crea diferencias entre el stock teórico y el físico, y esas diferencias disparan alertas. La merma declarada es tu amiga, la merma escondida es tu problema.
Falta de trazabilidad en coupages
Un coupage combina lotes de distintas procedencias. Si no registras la composición exacta, la trazabilidad se rompe y la DO puede cuestionarse. Anotar el coupage al hacerlo cuesta un minuto, reconstruirlo después cuesta una auditoría.
Como Cepaos simplifica SILICIE
Cepaos registra cada operación de bodega en tiempo real: cuando mueves vino entre depósitos, haces un coupage o embotellas un lote, el movimiento queda en tu libro de bodega una sola vez. Cepaos no genera el fichero oficial de SILICIE ni suministra asientos a la AEAT: los asientos se presentan en la Sede electrónica de la AEAT (formulario web o software que implemente sus servicios web), y tu libro de bodega es la base para hacerlo sin reconstruir datos.
- Libro de bodega con cada entrada, elaboración, trasiego, embotellado y salida
- Clasificación de cada vino a efectos de impuestos especiales (vino tranquilo o producto intermedio) según su graduación
- Modelo 553 preparado con los datos de tu bodega, si todavía te corresponde presentarlo
- Trazabilidad completa para auditorías
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